Samuel L. Jackson y Matthew McConaughey os dan la bienvenida a esta sesión en la que nos iremos al sur de los Estates: Black Snake Moan y Killer Joe!


Empezamos nuestra sesión doblé con un cuento del Mississippi, Black Snake Moan de 2006. Lazarus (Samuel L. Jackson), un campesino temeroso de Dios y veterano del blues intentará reconducir con métodos poco ortodoxos la vida de Rae (Christina Ricci), la suelta del pueblo. Una peli que pasó sin pena ni gloria y que merece ser rescatada, un drama con toques de novela pulp que, en nuestra opinión, tuvo una promoción bastante equivocada: tanto el poster como el trailer pueden llevarte a equivocación o a contarte la pelicula entera, respectivamente. Os dejamos un clip musical que os explicará mucho mejor la esencia de Black Snake Moan: el blues, interpretado estupendamente por el propio Samuel, que aprendió a tocar la guitarra mientras rodaba otro título también con serpientes, pero menos recomendable (Serpientes en el Avión) Que no os asuste la presencia de Justin Timberlake (no lo hace mal), ni que el director, Craig Brewer, sea el mismo que el del remake de Footloose, también hay que comer.


Seguimos en el sur, en Texas, pero esta vez la historia será un poco más sórdida y el humor será mucho más negro: Matthew McConaughey es Killer Joe Cooper, un detective muy corrupto y muy asesino. Recordando un poco al estilo de Jim Thompson (El Demonio Bajo la Piel, 1280 Almas), este thriller con toques de comedia bestia, juega con la historia dándole varias vueltas hasta llegar a un desenlace explosivo. John Waters la describe como “La mejor película de Russ Meyer de este año (2012), sólo que no la ha dirigido él”, estamos seguros que Russ Meyer hubiera metido algo más de teta. Matthew McConaughey está espectacular como el asesino y Gina Gershon aún más, a sus 50 años sigue en plena forma. Dirigida por el currante William Friedkin (El Exorcista, French Connection) y escrita a partir de una obra de teatro, se nota.