En las primeras incursiones sonoras, algunos estudios empleaban actores bilingües, que ya estaban en Hollywood, para rodar en inglés y en castellano. En otros casos, como en Drácula, el rodaje era simultáneo: por la mañana grababan Todd Browning y Bela Lugosi, y por la tarde, la versión en español” (Santiago Aguilar, documentalista e investigador de Edgar Neville)

En los albores del cine sonoro surgió una moda pasajera: calcos de las películas más taquilleras de Hollywood, pero en distintos idiomas, para abrirse a otros mercados. Lógicamente las producciones disparaban su presupuesto, ya que habían estudios que llegaron a tener 20 departamentos de distintos idiomas por lo que a finales de 1932 se dejaron de producir estas versiones.


Puedes encontrar mucha más info de este fenómeno en el siguiente artículo publicado en El Pais: Los primeros españoles de Hollywood. Y también en el audio-documental de RNE: Españoles en Hollywood: un viaje de ida y vuelta.

Hemos rescatado la versión en española del Drácula de Todd Browning (1931) Ésta versión, dirigida por George Melford y Enrique Tovar Ávalos, se rodó a altas horas de la noche, cuando los decorados quedaban vacíos y se podían aprovechar. Hay gente que dice es superior a la de Todd Browning y que al añadirse 2 escenas que no aparecían en el original le da mucha más consistencia al argumento, nosotros pensamos que por lo menos es curiosa: