Bill nació en el seno de una familia sin muchos recursos y sin televisor. Sus padres tuvieron 9 hijos y claro ante semejante percal los chavales tuvieron que espabilarse rápido. El primero de sus trabajos fue el mismo que el de la mayoría de sus hermanos, trabajaban como caddies en un club de golf.

En el colegio ya participaba en obras de teatro y después se matriculo en la Universidad de Denver, pero al poco tiempo lo pillaron con marihuana y claro, lo expulsaron. Así que decidió hacer lo que más le gustaba, dedicarse al humor.
Empezó con lo que tenia mas a mano, la radio. Protagonizó un programa que tuvo mucho éxito y rápidamente se llevo a los teatros. Allí empezo a hacer contacto hasta que al fin después de una gira con una compañía de teatro, se incorporó al mítico programa “Saturday Night Live”, donde fue participe de la nueva oleada de humoristas que renovaría escena humorística americana junto a Chevy Chase, Dan Aykroyd, John Belushi o Harold Ramis.

La muerte de su gran amigo y mentor John Belushi hizo que Bill se replanteara toda su carrera. Quería dar un giro y decidió rodar “El filo de la navaja”, pero claro los productores no confiaban demasiado en su cambio de registro y le “obligaron” a rodar lo que sería su éxito a nivel mundial…”Los cazafantasmas“.

“El filo de la navaja” se estreno después de “Los cazafantasmas” y fue todo un fiasco.

Pero esto solo fue una piedra en el camino y Bill hizo lo que mejor se le daba, hacer reír.
“Los fantasmas atacan al jefe” fué otro gran éxito….Cazafantasmas II, ¿Qué pasa con Bob?, Atrapado en el tiempo, La chica del gángster…un montón de títulos inolvidables.
“Lost in Translation” lo volvió a poner de moda, recordandonos que seguía siendo un jefe.

Bill conoció a Wes Anderson con el que ha rodado ya cinco filmes, ofreciéndonos personajes como el enorme Steve Zissou.

Despues de todo esto seguramente seguirá siendo el rey de la comedia americana, pero lo que si que es seguro es que seguirá siendo un golfista de campeonato.