Jean-Jacques Annaud es un gran director. Ya no tiene que demostrar nada. El nombre de la rosa (1986), El oso (1988), En busca del fuego (1981), Enemigo a las puertas (2001)…lleva toda la vida en este negocio.
Dicho esto Oro negro, a pesar de tener tufillo a telefilm, es un homenaje a aquellas peliculas clásicas que gustaban a nuestros padres.

En los años treinta, el hallazgo de yacimientos de petróleo provoca una terrible rivalidad entre dos emires árabes. Por una parte está Antonio Banderas que interpreta al Emir Nesib, un hombre ambicioso con voluntad de ayudar a su pueblo y por el camino hacerse un hombre rico. Por otra esta Mark Strong, el Sultan Amar, un hombre con unas ferreas convicciones tradicionales, seguidor del Corán a pies juntillas, que se opone al enriquecimiento de la mano de los infieles de la compañia petrolifera TEX OIL.

Buenas escenas de guerra a caballo, con claras influencias de “Lawrence de Arabia“. Se agradece que los efectos 3d brillen por su ausencia, lo que hace que sean creíbles las explosiones y las batallas.

Una peli entretenida, a pesar de su duración (130 min), con una historia que nos muestra como empezó todo el tema de la fiebre del petroleo y el cambio que originó en unas gentes que pasaron de ser pastores a jeques que veranean en Marbella con todo su séquito.