Cuando comes algo caducado se te puede descomponer el cuerpo, y si no que se lo digan a los vagabundos de Street Trash, que se ponen finos con el Viper: un licor pasado de grados. Street Trash, aparte de ser una película de culto, es el ejemplo perfecto de un subgénero del cine de terror conocido como Melting Movies (pelis de fundidos o derretidos) Sí, así de simple, pero si el cine dogma de Lars Von Trier es un género, las Melting Movies también.

Street Trash es todo un clásico americano de los videoclubs. En principio estuvo pensada como un corto, pero se ve que estaban tan agustito trabajando que encadenaron un corto con otro hasta que llegaron a los 102 minutos de la versión sin censurar. Y ésta es la explicación por la que Street Trash (basura callejera) es una sucesión de escenas poco conectadas, un baile de personajes y una desfachatez de historia. Lo que no quita para que pasemos un rato muy entretenido disfrutando con los explosivos efectos, con los ácidos diálogos y con la técnica del director, J. Michael Muro, todo un profesional de la cámara (Terminator 2, Heat, Titanic o Un Domingo Cualquiera, por ejemplo) Es como una peli ochentera de la Troma pero corregida y aumentada.

Y volviendo al tema que nos ocupa, los derretimientos, nos encontramos con que es un recurso que gusta mucho. Ha servido como idea principal para el argumento de una mala película (Viscosidad) y también se ha ha utilizado en una escena mítica de la historia del cine: cuando los nazis consiguen abrir el Arca Perdida en el primer Indiana Jones. Pero como las imágenes en este caso valen muchísimo más que todo lo que os pueda contar, hemos recopilado una serie de escenas que os van a dejar hechos un caldo (después de las imágenes)

Ésta es la escena más conocida de Street Trash:

The Incredible Melting Man, o Viscosidad como se conoció en el Estado Español, es una infame película en la que un astronauta vuelve a casa derritiéndose y reventando al que pilla por en medio. También sirvió para que un jovencete Rick Baker rompiera mano:

La popular escena de Indiana Jones, un clásico de los efectos especiales:

En Robocop también nos encontramos todo un señor fundido, al señor en cuestión le da tiempo a pedir ayuda, y se la dan:

Polstergeist incluía una escena con un tipo derritiéndose, lástima que todo era un sueño:

Hasta los japoneses se subieron al carro de la fundición, en Sweet Home tenemos otra escena calentita:

Más recientemente, en la regulera serie Masters of Horror, nos encontramos con otro tipo haciéndose puré, eso sí, dentro de un barreño que se ensucia menos: