Descubrí a Rubianes con “Rubianes Solamente”, nos poníamos el DVD día si día también en el piso que compartía con unos colegas, nos tenía pegados al sofá de principio a fin. Ya había visto a Rubianes alguna vez sobre todo cuando protagonizo al Maki en la serie “Makinavaja” para la televisión en los 90.
Tengo que contar una anécdota, un día que iba caminando hacia el curro y me lo encontré en una esquina cerca de la plaza del ayuntamiento en Valencia, estaba encendiéndose un cigar y me quede parado por que me sonaba su cara, me miro como diciendo ” ..si soy yo, pero no jodas” y por un instante dude en saludarlo, y decirle “…ey tu eres Paco Rubiales!!” pero no lo hice, seguí mi marcha y el siguió con su cigar.
Lástima, tendría que haberle pedido una autógrafo o una calada.

Personalmente me parecía fresco, decía lo que quería, pasaba olímpicamente de la opinión publica y se cagaba literalmente en el sistema. Esto le cosechó no pocos problemas, pero sabiendo que la vida es algo pasajero supongo que le importaba muy poco o nada.



Ahora se estrena en las salas (en pocas) un documental llamado “Pepe & Rubianes”, dirigido por Manuel Huerga. En el se recogen momentos de su vida y una de las cenas que sus conocidos acostumbran a hacer de vez en cuando. Se autodenominan “Las viudas de Rubianes” y nos encontramos a Joan Lluís Bozzo, con quien comenzó su carrera de actor; Pepe Molina, actor, con quien compartió tantas vivencias y viajes; Joan Gràcia, miembro del Tricicle, Lucila Aguilera, con quien estuvo casado siete años manteniendo posteriormente una amistad profunda y sincera; Carles Flavià, cómico, showman y amigo del alma; María Rosales, su gran amor y mano derecha durante quince años; Toni Coll, su manager; Manel Pousa, “el padre Manel”, el cura con el que Rubianes colaboró en festivales benéficos, y, por último, Joan Manuel Serrat, amigo de toda la vida por el que Pepe sentía una admiración recíproca.
En palabras del director, un retrato poliédrico, divertido, informal y emotivo de Pepe Rubianes.