Principios de los 80, en plena Guerra Fría. El coronel del KGB Serguei Grigoriev (Emir Kusturica) desencantado con el régimen de Brezhnev, se propone derrocarlo poniéndose en contacto con Pierre Froment, un idealista ingeniero francés que trabaja en Moscú, a quien le hace llegar documentos secretos.

Los documentos confidenciales que éste le suministra no tardan en despertar curiosidad de los servicios secretos de occidente, llegando incluso al propio Mitterrand, que decide poner al tanto al presidente Reagan sobre la existencia de una enorme red de espionaje mediante la cual los soviéticos conocen todos los detalles de las investigaciones científicas, industriales y militares de Francia, Alemania y EE.UU. Este hecho cambiará el rumbo de la historia y se convertirá en el caso de espionaje más importante de la Guerra Fría. Conocido como el Informe Farewell, incluía listas con los nombre de agentes soviéticos infiltrados en Francia y Estados.Para quien no conozca al director serbio Emir Kusturica, hay que decir que es de las pocas veces que hemos podido verle delante de las camaras en una producción comercial elevando el nivel de una cinta , ya de por si interesante. También nos encontramos a Guillaume Canet, al que pudimos ver en “La Playa”, al gran Willem Dafoe que interpreta al asesor de la CIA Feeney, David Soul como el asesor Hutton y al enorme Fred Ward,que interpreta a Ronald Reagan, en uno de sus mejores papeles después de “Remo: Desarmado y peligroso” y “Temblores”, claro está.